Tenute Perda Rubia tiene una historia que comienza en 1949, cuando Mario Mereu inaugura en Talana la primera bodega embotelladora de la provincia de Nuoro, apostando todo por una variedad de uva entonces poco conocida fuera de la isla: el Cannonau. En pocos años, PerdaRubia contribuye a darla a conocer también en los mercados internacionales.
Hoy, en la tercera generación, la empresa trabaja exclusivamente sus propias uvas, las mismas viñas de pie franco, en una Ogliastra que no conoce riegos artificiales ni fertilizantes químicos.